DATOS
OBJETIVOS
Las
secciones o los sectores de la higiene personal (27,4 %), la perfumería (11,3 %)y los deportes (9,8 %)son los que a día de hoy destacan en
la incorporación de productos con versiones femeninas y masculinas de los
mismos.
De entre
todos los productos y servicios con sus versiones femeninas y masculinas, el
porcentaje de productos con un precio diferente es el 45,0%, frente al 55,0%
que tienen el mismo precio.
Los tres
sectores que se encuentran por encima de la media en el indicador de porcentaje
de presencia de “precios diferentes” son: peluquería (70,0%), higiene (67,9%) y
depilación (60,6%).
Si se
analizan los casos donde existen diferencias de precio, el porcentaje de
productos donde el precio más caro es el de la mujer es un 54,7%. Es decir, la
“tasa rosa”.
Mientras
que en el caso de los precios más caros para hombres, los sectores con más peso
son: los seguros (100%) y la depilación (90%).
CONCLUSIONES
1-Como
conclusión general se puede decir que la “tasa rosa” afecta a una proporción
considerable de muchos sectores de productos (55% de productos con precio
diferente perjudican a las mujeres) y que la diferencia de precio cuando el
producto femenino es el más caro también aporta cifras relevantes (35,4% de
diferencia en el precio más caro respecto al masculino).
2- Dentro
de esta categoría de “mismo producto”, la “tasa rosa” como número de productos
con un precio más alto para la mujer es de un 61,4%, frente al mismo caso en
masculino, que supone un 38,6%. Es decir, la “tasa rosa” tiene aquí un peso aún
mayor en los casos de definición “estricta” de la “tasa rosa” (frente al
conjunto de las mediciones realizadas, donde se incluyeron productos con pequeñas
diferencias y productos de la misma gama pero con mayores diferencias entre
ellos) .
1-
Un 37% de la población conoce o ha escuchado
el término “tasa rosa”. De ese 37%, solo un 17,62% acierta a definirla en los
términos adecuados: como la “imposición de un precio más caro para el producto
femenino cuando no se diferencia básicamente del masculino”.
RECOMENDACIONES
Y POSIBLES ACTUACIONES
1-Combatir la
publicidad sexista.
Ser consciente
de los estereotipos de género en publicidad ya es una forma de combatirlos.
Sucede lo mismo con la cosificación o la hipersexualización: convirtamos en
anormal utilizar el cuerpo femenino como un reclamo.
2-Denuncia:
En el ámbito
legal, el problema es que no hay suficientes denuncias y la publicidad sexista
depende excesivamente de la autorregulación. Las asociaciones de consumidores
como FACU son una buena plataforma para cursar denuncias contra anuncios
sexistas.
3- Aportar
información:
Si a una mujer
se le va a costar más un producto que a su versión masculina, tiene derecho a
saber por qué y viceversa. Las personas consumidoras deberían disponer de toda
la información posible acerca de estas diferencias.
3-Consumerismo:
Para combatir la tasa rosa se debe hacer un
consumo responsable, evitando adquirir versiones feminizadas de los productos.
Aunque desgraciadamente esto no resuelva el problema de fondo, ni sea una
opción disponible en todos los casos, es un primer paso.
4-Revisar los
sistemas tributarios:
En la medida en
que los sistemas tributarios son ciegos al género contribuyen a reproducir las
normas sociales de género y con ello a perpetuar la desigualdad de mujeres y
hombres. El actual sistema tributario perjudica más a las mujeres que a los
hombres. En ese sentido, se ha apuntado el modo en que el problema de la elusión
fiscal y las altas tasas de evasión fiscal en España reducen drásticamente los
recursos públicos afectando doblemente a las mujeres: ellas no se benefician
porque están ausentes de los tramos de renta más altos y en cambio se ven
perjudicadas por los recursos que el Estado deja de ingresar.
Los impuestos
indirectos tienen un impacto fiscal mayor sobre las personas de bajos ingresos,
porque proporcionalmente gastan una mayor parte de sus ingresos en necesidades
básicas (+ impuestos) en relación a las personas con ingresos medios y altos,
pues la elasticidad de la demanda de este tipo de bienes respecto a la renta va
reduciéndose a medida que aumenta la renta, de modo que no por disponer de
mayores ingresos aumenta el consumo de necesidades básicas.
Las mujeres, en general, disponen de rentas
más bajas que los hombres tanto de forma general como si lo analizamos por
percentiles salariales. Por lo tanto son más susceptibles a cargar mayor parte
de los impuestos que sean regresivos como el IVA. − Los hogares feminizados
tienen mayor gasto y consumo en productos relacionados con el mantenimiento del
hogar, la vivienda, el cuidado de la salud y los cuidados. Los hogares
masculinizados gastan más en comida, comida fuera de casa, servicios de
recreación, tabaco y seguros.
Aplicar el tipo
superreducido del impuesto a productos de primera necesidad como aquellos
vinculados a la salud de las mujeres (tampones, compresas y similares); así
como aquellos a la función social del cuidado de las personas dependientes, haciendo
una revisión crítica de las listas de productos que (no) gozan de tipos
reducidos, súper-reducidos y exenciones considerando como único criterio el de
la consideración de bienes de necesidad básica.
MEDIDAS
RECOMENDADAS
A- Transitar hacia un modelo basado en la individualización del impuesto,
con el fin de generar condiciones más justas e igualitarias para mujeres y
hombres. Ello supone romper el vínculo que actualmente existe en la legislación
española entre el contribuyente y su estado civil y situación familiar,
diluyendo el peso que “la familia” tiene en la configuración actual del tributo
y sustituirla por la persona como única unidad contribuyente.
B- Ampliar el espacio fiscal para llevar a cabo políticas de protección
de la maternidad y la paternidad, más allá del IRPF.
C- Priorizar
la provisión de servicios públicos adecuados a la demanda, por encima de las
deducciones y bonificaciones.
D-Reducir y reformar las deducciones y bonificaciones para que sean
progresivas y se dirijan realmente a compensar las asimetrías que no se derivan
estrictamente de la desigualdad en las rentas. Actualmente benefician a los que
más tienen colectivo en el que los hombres son mayoría), reducen notablemente
la capacidad recaudatoria del Estado y se prestan al juego electoralista.
5-Campañas
brutales de publicidad y marketing:
Es importante
ese aspecto, pues gracias a ello se consiguió eliminar esa tasa en Canada o los
avances en Alemania superar ciertas fronteras.
Los países que
la han eliminado han sido Malasia, Irlanda, Australia.